El primer día en Pekín (Beijing) fue impactante por muchas cosas, pero el calor está entre las primeras de la lista.

Tras salir del cuidado ambiente del aeropuerto el golpe fue aplastante. Los locales parecían estar igual que nosotros, buscando una sombra para esconderse.

Hubiese preferido sufrir ese clima todo el viaje y no quedar atrapados en la niebla.